¿Se pueden combinar neumáticos de distintas marcas?

Aunque no está prohibido por la normativa española, mezclar ruedas de diferentes fabricantes puede afectar la seguridad, el agarre y la estabilidad del vehículo. La DGT recuerda la importancia de revisarlas con frecuencia y cambiarlas cada 40.000 kilómetros.

Los neumáticos son uno de los elementos más importantes para la seguridad de un vehículo, pero también uno de los más olvidados. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), es fundamental revisar su estado al menos una vez al mes y antes de cualquier viaje largo. Además, recomienda sustituirlos por unos nuevos cada 40.000 kilómetros, aunque esta cifra puede variar según el tipo de conducción, el terreno o la calidad del neumático.

Una de las dudas más comunes entre los conductores surge cuando toca cambiarlos: ¿es posible montar neumáticos de distintas marcas? La legislación española no prohíbe expresamente hacerlo, por lo que, en principio, es legal. Sin embargo, hay ciertas condiciones que deben cumplirse.

La normativa exige que los neumáticos instalados en el mismo eje sean idénticos. Esto significa que deben coincidir en marca, modelo, tamaño, índice de carga y velocidad, así como en tipo (verano, invierno o cuatro estaciones) y estructura (radial o diagonal). Además, la profundidad mínima de la banda de rodadura debe ser de 1,6 milímetros y contar con indicadores de desgaste visibles, tal como establecen las regulaciones europeas.

En la práctica, aunque sea legal, los especialistas no recomiendan mezclar neumáticos de diferentes fabricantes. Cada marca emplea compuestos y diseños propios, lo que puede generar diferencias en el agarre, el frenado o la respuesta en curvas. Estas variaciones pueden comprometer la estabilidad del coche, sobre todo en condiciones de lluvia o nieve.

Lo mismo ocurre con la combinación de neumáticos de invierno y de verano. La ley tampoco lo prohíbe, pero los expertos aconsejan no hacerlo, ya que su comportamiento varía según la temperatura y el tipo de asfalto. En caso de no tener otra opción, Michelin sugiere montar los neumáticos de verano en el eje delantero y los de invierno o “all season” en el trasero, para mantener una mejor estabilidad.

En definitiva, aunque la normativa permite cierta flexibilidad, la seguridad debe ser la prioridad. La DGT insiste en revisar regularmente la presión, el desgaste y el estado general de los neumáticos: un mantenimiento adecuado no solo prolonga su vida útil, sino que puede marcar la diferencia en una situación de emergencia.

Fuente: motor.elpais.com

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