Un pinchazo puede ocurrir en cualquier momento y poner a prueba tu capacidad de reacción. Conocer los pasos correctos para actuar con seguridad y eficacia es clave para evitar riesgos y resolver la situación rápidamente.
Que uno de nuestros neumáticos se pinche es uno de los contratiempos más comunes y molestos que pueden ocurrir al volante. Aunque la mayoría de los coches actuales cuentan con sistemas de ayuda, es fundamental saber actuar con calma y seguridad para resolver la situación sin poner en riesgo a nadie.
- Mantén la calma y reduce la velocidad
En cuanto notes que el coche pierde estabilidad o que el volante vibra, sujeta firmemente el volante y reduce la velocidad de forma progresiva. No frenes bruscamente. - Señaliza y busca un lugar seguro
Enciende las luces de emergencia para avisar a otros conductores y, si es posible, sal de la carretera o busca un arcén amplio y seguro para detenerte. Evita parar en curvas o zonas con poca visibilidad. - Colócate el chaleco reflectante y prepara las señales
Antes de salir del vehículo, ponte el chaleco reflectante y coloca los triángulos de emergencia a la distancia adecuada (unos 50 metros detrás del coche en vías urbanas y 100 metros en carreteras). - Cambia la rueda o usa un kit antipinchazos
Si sabes cómo y tienes las herramientas necesarias, puedes cambiar la rueda por la de repuesto. En algunos coches también hay kits reparapinchazos que permiten sellar temporalmente el neumático para llegar a un taller. - Acude a un taller si no puedes repararlo tú mismo
Si no tienes repuesto, no sabes cambiar la rueda o la reparación temporal no es suficiente, llama a asistencia en carretera para que te ayuden.
Consejo final: revisa periódicamente el estado y la presión de tus neumáticos. Un buen mantenimiento reduce el riesgo de pinchazos y problemas en la ITV.

