Los quads han ganado popularidad en los últimos años, no solo en entornos rurales y de montaña, sino también en zonas urbanas. Estos vehículos presentan riesgos adicionales que deben ser gestionados adecuadamente para garantizar su seguridad, ya que, son poco estables y con una conducción compleja debido a que cuentan con un manillar en lugar de con un volante.
AEMA-ITV recuerda que, al igual que cualquier otro medio de transporte homologado y matriculado, están sujetos a normativas y regulaciones que garantizan su seguridad en la vía pública y, por tanto, deben pasar la ITV de forma periódica.
Una vez matriculado, el quad debe someterse a la misma periodicidad de inspección que los turismos. Esto significa que la primera ITV se realiza a los cuatro años desde la matriculación, seguida de inspecciones cada dos años hasta que el vehículo cumple diez años, momento a partir del cual la inspección ha de realizarse de forma anual.
Los inspectores comprueban minuciosamente varios aspectos del vehículo:
Identificación del vehículo: Se asegura que el quad coincide con la información reflejada en la ficha técnica y en el permiso de circulación, comprobando la matrícula y el número de bastidor.
Acondicionamiento exterior: Se comprueban elementos como la carrocería, los retrovisores, los peldaños y los asientos para confirmar que se encuentran en óptimas condiciones y no presentan defectos que puedan comprometer su seguridad.
Alumbrado y señalización: Todos los dispositivos de iluminación, tanto delanteros como traseros, deben estar debidamente homologados. Además, los quads destinados a la circulación en vías públicas deben contar con la señal V4 de limitación de velocidad correctamente instalada en la parte trasera.
Emisiones y ruidos: Se verifica que el sistema de escape cumple con los parámetros normativos de emisiones y que el nivel de ruido del quad se encuentra dentro de los límites permitidos.
Dispositivos de frenado: Se comprueba la efectividad de los frenos, ya sea mediante el uso del frenómetro o con la ayuda de un decelerómetro, asegurando que el sistema responda adecuadamente en distintas condiciones de frenado.
Dirección, ejes, ruedas y suspensión Utilizando la placa detectora de holguras, se examinan aspectos críticos como la suspensión, los ejes, las rótulas de dirección, los neumáticos, las manguetas y otros elementos para verificar que el quad ofrezca estabilidad y maniobrabilidad seguras en todo momento.
Fuente: https://thenewstoyou.com/enterprise/article/670b8d37ea713d3a9a614192