Expertos y técnicos insisten en revisar a fondo estos cuatro elementos antes de la inspección técnica para evitar suspensos y mejorar la seguridad vial. El 2025 trae recomendaciones firmes: revisión intensiva de neumáticos, frenos, visibilidad y batería antes de la ITV.
Con la temporada de inspecciones técnicas de vehículos (ITV) en marcha, expertos del sector y asociaciones vinculadas a la seguridad vial hacen un llamado a los conductores para que realicen una revisión exhaustiva de los puntos más críticos del coche antes de presentarse en la estación de control. Los neumáticos, el sistema de frenos, la visibilidad —que incluye luces y limpiaparabrisas— y la batería son algunos de los elementos más señalados para evitar suspensos o reparaciones inesperadas, especialmente en los meses de mayor movimiento en carretera como los previos a las fiestas o viajes largos.
“La ITV no es un mero trámite administrativo, sino una comprobación esencial de que el vehículo es seguro y cumple con los estándares mínimos de seguridad y emisiones”, recuerdan desde AECA-ITV, la asociación que agrupa a los centros de inspección estatales. Por eso, recalcan que revisar estos cuatro puntos clave puede marcar la diferencia entre aprobar a la primera o enfrentarse a una inspección desfavorable.
Neumáticos: el único punto de contacto con la carretera
Los neumáticos son, sin duda, uno de los aspectos más importantes que revisa el inspector. Además de cumplir con la profundidad legal mínima de la banda de rodadura (1.6 mm), deben estar libres de cortes, deformaciones o bultos, y tener la presión adecuada según indicaciones del fabricante. Una cubierta en mal estado puede resultar en un fallo grave en la ITV y también aumenta el riesgo de accidentes.
Frenos: seguridad activa imprescindible
El sistema de frenado es un componente que no admite concesiones. El inspector evaluará la fuerza y equilibrio de frenado entre ejes, el estado de pastillas y discos, y el nivel del líquido de frenos. Si el pedal se siente extraño —demasiado blando o duro— o si se detectan ruidos al frenar, es un indicativo claro de que el coche necesita atención antes de acudir a la ITV.
Visibilidad: no solo limpiaparabrisas y parabrisas
La visibilidad incluye varios elementos: parabrisas sin grietas, limpiaparabrisas en buen estado y todas las luces del vehículo funcionando correctamente (faros, intermitentes, luces de matrícula y de freno). Un error común es pasar por alto luces fundidas o mal alineadas, que son causa frecuente de rechazo durante la inspección.
Batería: inicio fluido y sin sorpresas
Aunque a menudo se subestima, la batería es esencial para que todos los sistemas eléctricos funcionen correctamente durante la ITV y en la vida diaria del vehículo. En condiciones de frío o tras períodos largos sin uso, es habitual que la batería pierda eficacia, dificultando el arranque y el rendimiento de luces y sistemas eléctricos.
Consejos prácticos para no llevarse sorpresas
Además de estos cuatro focos principales, los expertos recomiendan siempre realizar una comprobación básica de luces y niveles de líquidos, verificar que no hay testigos encendidos en el cuadro de mandos y, si es posible, hacer una revisión previa en un taller de confianza. Esto permite detectar fallos ocultos y solucionarlos antes de la inspección oficial.
Pasar la ITV con éxito no solo evita multas de hasta varios cientos de euros por circular sin certificado válido, sino que además mejora la seguridad en carretera y la eficiencia del vehículo. Una preparación inteligente y a tiempo puede hacer que la inspección sea rápida, segura y sin contratiempos.
Fuente: abc.es/motor

